APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HORARIO DEL REFUGIO

Sábados y domingos de 10 a 14 h (visitas y adopciones).
El refugio está  Culleredo - A Coruña (España).
Email: info@apadan.org

APADAN (Asociación Protectora de Animales)
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COKI (2011)
in
Sexo: 
Hembra
Edad: 
Adulto
Tamaño: 
Mediano
Esterilizado: 
Apadrinado: 
No
En Acogida: 
No
En Adopción: 
No

APADAN está lleno de inolvidables y entrañables historias y Coki forma parte de  una de ellas, ya que 12 años la hicieron jefa del lugar y de los corazones de todos los que tuvimos el honor de conocerla.
Cuando llegó al refugio, tímida y asustada entró en un canil y allí estaba Huesitos... nadie pensó que se convertirían en una pareja inseparable, pero envejecieron juntas, dejando atrás muchos paseos y aventuras.
Cuando Coki tuvo que operarse de sus patitas traseras porque los ligamentos le habían roto, necesitaba un lugar más tranquilo que un canil, así que la alojamos en una de las habitaciones preparadas para los abueletes. Aunque Huesitos estaba muy bien y lo único que le pesaban eran los años, decidimos que la mejor recuperación para Coki sería tener la compañía de su vieja amiga, así que Huesi se mudó con ella a la casa. En los días fríos de invierno se acurrucaban en la misma cuna y no había mejor manta que el abrazo de su amistad.
Con el paso de los años a todos nos empezó a rondar la misma idea por la cabeza: qué sería de Huesitos cuando le faltase Coki… y cosas de la vida, Huesitos encontró una familia mientras que Coki se quedó con nosotros, y aunque todos estábamos felices por ella no podíamos evitar pensar en cómo se sentiría su fiel compañera... sin embargo, siguió adelante como una campeona, tenía mucha gente a su alrededor que la quería y procuraba que no le faltasen cuidados  y cariño.
Hoy 18 de abril de 2011 tuvimos que despedirnos de Coki, sus patitas ya no respondían, había que levantarla, darle de comer y beber, y cuando escuchamos sus quejidos supimos que había llegado el momento.
Coki quedará siempre en nuestro recuerdo... supo ser jefa sin dejar de ser blanquita de pelo y corazón; al final cuando ya no podía acercarse, te esperaba para ponerse panza arriba y moverse provocadora para que le rascaras la barriga; y... seguro que ahora donde quiera que esté nos sigue esperando porque sabe que iremos, como siempre...