APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HORARIO DEL REFUGIO

Sábados y domingos de 10 a 14 h (visitas y adopciones).
El refugio está  Culleredo - A Coruña (España).
Email: info@apadan.org

APADAN (Asociación Protectora de Animales)
HAZTE SOCIO
Con una aportación de 6 € al mes ayudarás en el mantenimiento y cuidado de más de 200 perros abandonados al año. También puedes ayudarnos haciendo donativos de manera puntual. Cuenta: ES92 2080 5219 133040001038
BENNY (2014)
in
Sexo: 
Macho
Edad: 
Adulto
Tamaño: 
Mediano
Esterilizado: 
No
Apadrinado: 
En Acogida: 
No
En Adopción: 
No

Benny se nos fue en septiembre, una tarde en que su pobre cuerpecito ya no pudo más. Benny entró en la categoría de perro refugiado hace ya muchos años, no sabemos ni cuantos porque él ya estaba aquí antes que la mayoría de nosotros, estaba aquí al tiempo que se levantaban las paredes, tiene que hacer ya unos 15 años desde que Matilde Figueroa recogió a un beagle joven de ojos bonitos con la esperanza de encontrarle un hogar, en todos estos años ese hogar no llegó, y no podemos por menos que sentir pena y vergüenza por no haber conseguido que nadie le diera una oportunidad en todo este tiempo.
Benny siempre fue un buen perro, un animal noble y guapo pero muy tímido, extremadamente tímido, una timidez que le llevaba a esconderse cada vez que venía algún posible adoptante sellando así para siempre su destino, con el tiempo le fue perdiendo el miedo a algunos humanos en particular pero nunca a la gente en general, sin embargo de lo que si disfrutaba enormemente era de la compañía de otros perros, sobre todo de sus compañeras de canil con las que siempre se llevó estupendamente, en todos estos años fueron muchas las “chicas” que compartieron vida con él, con ellas siempre se comportó como un galán cariñoso, leal y absolutamente entregado.
Lo que más le gustaba en el mundo era correr libre por el monte, y en todos estos años ha tenido oportunidad de hacerlo infinitas veces, periódicamente se “despistaba” y tardaba más de la cuenta en volver, pero siempre volvía, porque el refugio era su hogar y porque tampoco es que tuviera ningún otro sitio a donde ir.
Más de 15 años en una protectora no es la vida ideal para nadie pero las alternativas tampoco eran muy prometedoras, desde luego fue mucho mejor que vivir en el zulo de cazador en el que muy probablemente nació, o con gente que no hubiera comprendido su timidez y posiblemente lo habría tenido de “perro-alarma” viviendo al final de una cadena al fondo de un patio, algo por desgracia muy habitual en estas tierras y que a nosotros nos parece mucho peor que la muerte.
Benny tuvo una vida larga y un final tranquilo, no debemos de sentir pena por él porque no fue un perro desgraciado, no echaba nada de menos porque nunca nada había tenido, tampoco habría apreciado nuestros lujos de parques, avenidas, flexis, champús y juguetes para perros, él era un animal doméstico pero con el espíritu de un dingo libre, un montaraz cuyo lujo mayor era tener bosque para patrullar y secuaces que le acompañaran en sus correrías, y de eso con nosotros tuvo en abundancia, tuvo rastros que seguir e infinidad de árboles en los que dejar su marca, árboles a los que probablemente conoció siendo diminutos y a los que vio crecer día a día, mes a mes, año a año, su pequeño mundo fue creciendo con él y sabemos a ciencia cierta que su espíritu todavía sigue por aquí, cada esquina del bosque se acuerda de ti pequeño aventurero, pero no te olvides de volver con nosotros que a fin de cuentas seguimos siendo tu casa